El dilema del emprendedor multipotencial | ¿Cómo liderar varios proyectos a la vez?
En el ecosistema del emprendedurismo clásico, esto se interpreta de forma lineal como inclinarse por una sola idea.
Te dicen: "Elegí una y apostá todo ahí".
Pero, ¿qué pasa con los que tenemos una mente generalista? Conozco muy bien la adrenalina y el caos de desarrollar proyectos diversos al mismo tiempo. Un perfil polímata, un día cerrando una consultoría para un cliente, al siguiente optimizando una cartera de inversión y por último una campaña de marketing en pos de posicionar mi marca.
¿Significa que estás rompiendo la regla de oro de focalizar? No necesariamente.
Llevar proyectos en paralelo que te apasionan todos por igual, no es falta de seriedad, es la realidad del emprendedor moderno.
El peligro real no es la diversidad, sino el nivel de compromiso en cada uno de esos frentes. Para el emprendedor con proyectos múltiples, quemar los puentes cambia de significado, no se trata de elegir una sola carretera, sino de destruir la posibilidad de rendirse a mitad de camino en cualquiera de las rutas que decidiste abrir.
Llevar proyectos heterogéneos con éxito requiere un cambio de mentalidad:
Foco por bloques de tiempo, evitando saltar de un proyecto a otro cada 15 minutos porque destruís tu energía cognitiva.
Quemar el puente significa que cuando estás trabajando en un emprendimiento, el resto del mundo se apaga. El compromiso es total con el bloque de tiempo asignado.
Un punto clave es construir estructuras independientes. Si tus proyectos son heterogéneos, sus puentes también lo son. Cada uno necesita sus propias métricas y validaciones. No mezcles las finanzas ni los públicos objetivos. Tratalos de forma individual con el respeto que merece un negocio único.
Eliminá el Plan B mental. El verdadero puente a destruir es la excusa Si este proyecto falla, no pasa nada porque tengo los otros. Esa mentalidad hace que abandones el esfuerzo ante la primera crisis. Cada proyecto heterogéneo debe abordarse con la mentalidad de que tiene que funcionar. No hay nada malo en querer construir más de un camino si tenés la capacidad y la disciplina para gestionarlos. Exige una voraz constancia.
Ahora bien, si decidís cruzar varios ríos a la vez, asegurate de ir quemando los puentes en cada uno de ellos. Al final del día, la única opción válida sigue siendo ir hacia adelante.
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¿Sos del equipo del "foco único" o de los que tienen mil pestañas abiertas en la mente?